Probablemente tenga uno u otro en un rincón de la oficina de su casa. Quizás esté acumulando polvo. Quizás esté haciendo ruido ahora mismo. Las dos fuerzas dominantes en el mercado de la impresión de consumo son las impresoras de inyección de tinta y láser. Están ampliamente disponibles, son relativamente baratos de comprar por adelantado y hacen el trabajo. Pero debajo de la carcasa de plástico, funcionan según principios físicos completamente diferentes. Comprender estas diferencias es importante, especialmente si está cansado de reemplazar cartuchos cada semana o de pagar precios elevados por impresiones en color que parecen descoloridas.
Cómo imprimen realmente las impresoras de inyección de tinta
Las impresoras de inyección de tinta son esencialmente pistolas pulverizadoras microscópicas. No utilizan tambor ni electricidad estática. En lugar de ello, rocían tinta líquida sobre el papel en gotas diminutas y precisas. La tinta se encuentra en cartuchos reemplazables o recargables. Dentro de esos cartuchos, normalmente encontrarás un cabezal de impresión. Este cabezal contiene una serie de cientos o incluso miles de boquillas microscópicas. Estas boquillas están empaquetadas muy juntas.
Los cartuchos en sí no son sólo tubos de plástico. Incluyen microchips y otros componentes electrónicos que controlan el spray. Algunos incluso usan espuma hidrofóbica para mantener la tinta en su lugar. ¿Pero cómo sale la tinta? Por lo general, todo se reduce a dos tecnologías.
La tecnología térmica calienta pequeñas cámaras de tinta. El calor crea una burbuja. Esa burbuja se expande y expulsa una gota de la boquilla. La tecnología piezoeléctrica funciona de manera diferente. Utiliza cristales que vibran o cambian de forma cuando se aplica una carga eléctrica. Ese movimiento mecánico empuja la tinta hacia afuera. Un brazo de carro mueve el cabezal de impresión hacia adelante y hacia atrás a través de la página mientras dibuja la imagen. Mientras tanto, los algoritmos de software interpretan el archivo digital que envió y deciden exactamente dónde debe caer cada gota de color.
El modelo de color es estándar para la mayoría de los dispositivos de consumo: cian, magenta, amarillo y negro. El cian es azul. Magenta es ese tono violeta rojizo. El negro suele estar en su propio cartucho independiente. Algunas impresoras agrupan los colores. Otros dan a cada uno su propio espacio. Puede combinar estos tres colores primarios más el negro para crear casi cualquier tono imprimible.
Por qué es importante la flexibilidad de la inyección de tinta
Las impresoras de inyección de tinta no son sólo para documentos. Manejan una amplia variedad de medios. Puedes alimentarlos con diferentes gramajes de papel. Puedes imprimir en transferencias térmicas para camisetas personalizadas. ¿Lienzo? Seguro. ¿Transparencias para presentaciones? Sí. Incluso las etiquetas de CD o DVD encajan en la mezcla.
Existen impresoras de inyección de tinta especializadas dedicadas íntegramente a la fotografía. Estos suelen utilizar más de los tres colores primarios estándar. Añaden cian claro, magenta claro o gris para lograr una profundidad fotorrealista. Si le importa la nitidez y la precisión del color en las fotografías, la inyección de tinta suele ser el camino a seguir. Las impresoras láser luchan con la textura y la absorbencia del papel fotográfico. Las impresoras de inyección de tinta prosperan gracias a ello.
La alternativa a la impresora láser
Las impresoras láser no rocían líquido. Usan tóner en polvo. Este tóner está hecho de pequeñas partículas de plástico coloreado. El proceso es más complejo mecánicamente pero más rápido en ejecución.
Un láser proyecta una imagen sobre un tambor o cinta giratoria. La superficie está recubierta de un material fotosensible. El rayo láser cambia la carga eléctrica en áreas específicas de ese tambor. A continuación, el tóner se carga con electricidad estática de polaridad opuesta. Cuando el tambor pasa por la tolva de tóner, el tóner cargado se adhiere a las áreas iluminadas por el láser.
Luego, el tambor cubierto de tóner presiona contra una hoja de papel. El papel tiene una carga opuesta a la del tóner, lo que saca las partículas del tambor y las deposita en la página. Finalmente, el papel pasa por rodillos calentados. El calor derrite el tóner de plástico. Se fusiona permanentemente con el papel. Por eso las impresiones láser se sienten suaves y se secan casi de inmediato.
También existe la variante de impresora LED. Funciona de manera similar a un láser, pero cambia el rayo láser en movimiento por una serie de diodos emisores de luz. Consigue el mismo resultado sin las piezas móviles, lo que aumenta potencialmente la fiabilidad.
Láser monocromo versus color
La mayoría de las impresoras láser de uso doméstico son monocromáticas. Sólo usan tóner negro. Esto mantiene los costos bajos y la velocidad alta. Si sólo imprime documentos de texto, un láser en blanco y negro suele ser más eficiente que un chorro de tinta. Sin embargo, existen impresoras láser a color. Por lo general, tienen un tambor y un cartucho de tóner separados para cada color: negro, cian, magenta y amarillo. Esta configuración es sólida para oficinas que necesitan color pero no necesitan degradados con calidad fotográfica.
La realidad híbrida
La línea entre estas categorías se está volviendo borrosa, pero las mecánicas centrales siguen siendo distintas. Las impresoras modernas también son cada vez más inteligentes. Muchos ahora incluyen WiFi y capacidades de nube. Puede enviar páginas de forma inalámbrica desde su teléfono o computadora portátil sin instalar controladores voluminosos.
La duplexación es otra característica común. Puede imprimir en ambas caras de la página automáticamente. Esto ahorra papel y le da a sus documentos un aspecto más profesional. Luego están los dispositivos multifunción (MFD). Estas unidades actúan como impresoras, escáneres, fotocopiadoras y, a veces, máquinas de fax. Ahorran espacio pero añaden complejidad al mantenimiento.
Tomar la decisión
La impresora adecuada para usted depende de lo que realmente imprima. Si busca un costo inicial bajo y una alta versatilidad de color, la inyección de tinta es la regla. Si imprime grandes volúmenes de texto y necesita confiabilidad, el láser es la respuesta.
Pensemos en los medios de comunicación. ¿Necesitas imprimir en papel fotográfico? Quédese con la inyección de tinta. ¿Solo necesitas facturas y etiquetas? Un láser le permitirá ahorrar dinero a largo plazo.
El mercado está lleno de opciones. Algunas impresoras manejan papel tamaño póster, lo que eleva el precio. Otros se ciñen al tamaño de letra estándar. Tienes que decidir qué se adapta a tu flujo de trabajo.
La tecnología avanza rápido. El tamaño de las gotas de tinta es cada vez más pequeño. Los tóners láser son cada vez más vibrantes. El hardware cambia, pero la elección fundamental permanece: spray líquido versus polvo fundido. Elija la herramienta que coincida con su resultado. No dejes que la publicidad del marketing te confunda.


















