Hims & Hers no sólo se enfrenta al escrutinio. Se enfrenta a una demanda de la Comisión Federal de Comercio que presenta al gigante de la telesalud desde una perspectiva muy poco halagadora.

La FTC, junto con Utah y California, presentó esto el 29 de julio. ¿Su reclamo? Hims & Hills engañó a los clientes. También vendieron datos confidenciales de pacientes a los principales actores tecnológicos. Específicamente, Meta y Snap.

Esto se produce después de una investigación de años. El regulador dice que la compañía compartió nombres de pacientes y registros de comportamiento del sitio. Esto sucedió a pesar de las promesas de mantener la privacidad de esos datos. Según la FTC, esto viola la Ley de la FTC y la Ley de Restauración de la Confianza de los Compradores en Línea.

El intercambio de datos es sólo la mitad de la historia. Las prácticas de facturación son igualmente preocupantes.

La demanda alega que la plataforma engaña a los usuarios sobre las cancelaciones. Hacer que sea difícil abandonar las suscripciones es una cosa. Pero cobrar por las recetas antes de que un médico revise su información es otra.

Este es el patrón que describe la FTC: los usuarios completan formularios de admisión. Luego reciben cargos. Esto sucede antes de que se realice cualquier consulta médica real. Muchos pacientes asumen que no pagarán hasta que un médico apruebe el plan. Hims & Hers supuestamente lo sabe mejor.

El contexto aquí importa. En 2024, la FTC impulsó las reglas de “Haga clic para cancelar”. El objetivo era sencillo. Permita que los usuarios detengan los cargos con un solo clic. Las empresas de telecomunicaciones odiaban esto. Argumentaron que la agencia se estaba extralimitando. Un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos finalmente anuló ese fallo el año pasado. Entonces Hims & Hers probablemente se sienta envalentonado. O tal vez simplemente imprudente.

Por qué los GLP-1 y Hims & Hers están en el centro de esta disputa

Esta batalla legal no existe en el vacío. Hims & Hers ha estado bajo fuego durante meses. Los legisladores y las grandes farmacéuticas se han centrado en ellos.

Considere su comercial del Super Bowl 2025. El anuncio criticaba los motivos de lucro detrás de los medicamentos para bajar de peso GLP-1. Provocó amenazas de litigio. La ironía es espesa.

Hims & Hers gana miles de millones vendiendo estas mismas drogas. Pero los comercializan de manera diferente. Afirman ser alternativas asequibles a los GLP-1 convencionales. Las llaman opciones directas al consumidor. Los críticos dicen que manejan un mercado gris. Argumentan que los procesos de fabricación no están aprobados por la FDA.

La empresa apuesta todo su futuro en este nicho. Están apostando a que los consumidores quieran acceso sin guardianes. La FTC dice que, en cambio, están ocultando la verdad sobre los costos y la privacidad.

Hims & Hers lo niega todo

¿Cómo responde una empresa a una demanda federal como esta?

Lo llaman dolor de cabeza. Lo llaman objetivo.

En un comunicado de prensa, Hims & Hers respondió con fuerza. Argumentaron que la FTC ignoró las leyes estatales existentes. Dijeron que la agencia ignoró los estándares de la industria. El mensaje era claro: no se trata de protección al consumidor. Se trata de titulares.

“Esto no es una aplicación basada en la protección del consumidor”, afirmó la empresa. “Es un esfuerzo por generar titulares a nuestra costa”.

La FTC no está de acuerdo. Ven un patrón de engaño. Ven una empresa que recopila sus datos y los vende mientras le cobra por medicamentos de los que ni siquiera ha hablado con un médico.

El resultado sigue siendo incierto. Los tribunales de apelaciones ya han chocado con la FTC sobre las reglas de cancelación. Las afirmaciones de privacidad de datos son más nuevas y menos probadas en este contexto específico. Hims & Hills ha invertido miles de millones en su línea GLP-1. No abandonarán ese terreno en silencio.

Pero la presentación cambia la conversación. Traslada el tema de las quejas de los clientes a la aplicación de la ley a nivel federal. La pregunta ahora no es sólo si Hims & Hers vendió datos. Es lo que sucede cuando el regulador decide que las reglas actuales no son suficientes para proteger a los pacientes que sólo querían una simple receta.