Lo que comienza como una broma en Internet a veces puede convertirse en una empresa financiera legítima. Esta es precisamente la historia de Giggles, una nueva startup que recientemente obtuvo $1,234,567 en financiamiento, liderada por la firma de riesgo 1k(x).

La empresa está dirigida por Justin Jin, de 19 años, ex YouTuber de Minecraft, y su cofundador Edwin Wang. Su plataforma es un híbrido de una red social y un mercado de predicción, un concepto que se encuentra en la intersección de la cultura de TikTok y el comercio de criptomonedas.

El origen: una broma que se volvió viral

El concepto de Giggles no surgió de una sala de juntas, sino de un meme de TikTok. El nombre en sí es un juego de bromas existentes en Internet sobre “Google Giggles”, una forma satírica de burlarse de contenido obsoleto o “vergonzoso”.

Lo que empezó como una broma sobre una aplicación falsa se convirtió en una prueba de concepto masiva:
– Jin creó una página de destino y un logotipo diseñado para imitar una aplicación legítima de Google.
– El sitio atrajo 100.000 visitas en un solo día a través de una lista de espera.
– Al darse cuenta de la demanda, Jin se asoció con Wang para transformar el meme en una plataforma funcional.

El producto: comerciar con “Brainrot”

Giggles se describe a sí mismo como “unir una aplicación comercial y TikTok”. La plataforma atiende a la subcultura “brainrot”, un término utilizado por la Generación Z para describir contenido de video corto de alta estimulación, surrealista o sin sentido.

El modelo actual opera con una estructura de incentivos única:
1. Puntos Aura: Los usuarios actualmente pueden invertir “puntos aura” (una forma de moneda social) en videos que creen que se volverán virales.
2. Integración de criptomonedas: La hoja de ruta incluye la transición de puntos sociales a inversiones en criptomonedas reales.
3. El objetivo: Al permitir a los usuarios respaldar financieramente las tendencias que encuentran entretenidas, Giggles pretende capitalizar los “ciclos de dopamina” del doomscrolling, convirtiendo el consumo pasivo en especulación activa.

El contexto: luchar contra el problema de los bots

Si bien el concepto de apostar por los memes puede parecer nihilista, Jin sostiene que aborda una crisis creciente en los medios digitales: el aumento de los bots y los contenidos generados por IA.

En el modelo publicitario actual, las plataformas priorizan los “me gusta” y las “impresiones”, que son fácilmente manipulables por los bots. Jin sugiere que un mercado de predicción cambia el incentivo:

“Creo que la gente intercambia y adivina qué va a ser viral crea este efecto posterior de organizar realmente la información”.

Al poner piel en el juego (apuestas financieras), la plataforma teóricamente crea una señal más auténtica de lo que realmente atrae a los humanos, en lugar de lo que las cuentas automatizadas están inflando artificialmente.

Riesgos y escepticismo

A pesar del éxito de la recaudación de fondos, el proyecto conlleva riesgos importantes. La economía de las “monedas meme” es conocida por ser un “juego de suma cero” y a menudo está plagada de estafas de “tirar de alfombras”, en las que los desarrolladores abandonan proyectos después de recibir fondos de los inversores.

Además, los antecedentes de los fundadores reflejan la naturaleza poco convencional (y a veces turbia) de la economía creadora. La empresa anterior de Jin, Mediababy, ha enfrentado escrutinio con respecto a la autenticidad de sus testimonios de prensa, un signo común de “growth hacking” en el mundo de las startups de alta velocidad.

Conclusión

Giggles representa una nueva ola de emprendimiento “impulsado por la vibra”, donde chocan las subculturas de Internet y las finanzas descentralizadas. Ya sea que se convierta en una herramienta legítima para organizar información o siga siendo un casino digital de alto riesgo, marca un cambio significativo en la forma en que la próxima generación pretende interactuar con Internet.