La industria del juguete está experimentando una rápida transformación, con juguetes clásicos como los cubos de Rubik y los Tamagotchis recibiendo revisiones de alta tecnología. En CES 2026 en Las Vegas, las empresas exhibieron una ola de juguetes impulsados ​​por IA y mejorados digitalmente, una tendencia que plantea preguntas importantes sobre el futuro de la infancia y el papel de la tecnología en el desarrollo.

Reinventando el juego clásico

Se han reinventado varios juguetes icónicos para la era digital. WOWCube de Rubik, que ahora cuenta con 24 pantallas interactivas, ofrece juegos más allá del rompecabezas tradicional, e incluso desbloquea lecciones históricas cuando se resuelven. Con un precio de 299 dólares, representa un cambio significativo del aprendizaje analógico al interactivo.

De manera similar, LEGO’s Smart Brick introduce luz, sonido y juego reactivo, lo que permite experiencias de construcción más inmersivas. Tom Donaldson, vicepresidente senior de LEGO, enfatiza el valor del juego físico (construir, esconderse, incluso golpes y rasguños accidentales) como componentes vitales del desarrollo infantil. La compañía espera integrar esta fisicalidad con la imaginación digital.

El auge de los compañeros de IA

La tendencia más llamativa es la aparición de “mascotas” impulsadas por la IA. Takway AI presentó Sweekar, un compañero de IA “emocionalmente inteligente” que crece físicamente a través de etapas (huevo, bebé, adolescente, adulto) mientras simula el calor corporal y la respiración. Este producto está diseñado para fomentar un vínculo a largo plazo entre los humanos y la IA, desdibujando la línea entre la crianza virtual y física.

El Poketomo de Sharp, un compañero de IA parecido a una suricata, está dirigido a adultos jóvenes que luchan contra la soledad, aunque también ha despertado el interés de grupos demográficos de mayor edad. Disponible en Japón por unos 300 euros, demuestra una creciente demanda de compañía impulsada por la IA.

El debate sobre la exposición temprana a la IA

El impulso para integrar la IA en los juguetes, especialmente para los niños, está generando debate. Daniela Braga, directora ejecutiva de Defined.ai, advierte que la exposición temprana a la IA puede alterar el aprendizaje y el desarrollo de habilidades humanos fundamentales. Si bien las tecnologías de asistencia son una excepción, ella sostiene que retrasar la exposición a la IA podría proteger procesos de desarrollo cruciales.

Esta tendencia se ve impulsada en parte por el menor escrutinio que se enfrenta al comercializar juguetes de IA para adultos en lugar de para niños. Sin embargo, a pesar de esto, los fabricantes se dirigen cada vez más a audiencias más jóvenes, ampliando los límites de la tecnología en juego.

La expansión de la IA en la industria del juguete señala un cambio profundo en la forma en que abordamos el juego, el aprendizaje e incluso el compañerismo. Si esta integración mejorará o dificultará el desarrollo infantil sigue siendo una pregunta abierta, pero la dirección es clara: el futuro de los juguetes es cada vez más digital e inteligente.