Durante años, Apple se ha resistido a ingresar al mercado de los teléfonos plegables, mientras que competidores como Samsung, Google y Motorola ya han lanzado varias generaciones de sus propios dispositivos. El retraso empieza a parecer un paso en falso. Los teléfonos plegables, aunque siguen siendo una categoría de nicho, están ganando terreno y Apple corre el riesgo de ceder terreno en el espacio de los teléfonos inteligentes premium.

El creciente mercado plegable

El mercado de los dispositivos plegables aún no está generalizado, con alrededor de 20 millones de unidades vendidas en todo el mundo en 2023 en comparación con las ventas masivas de iPhone de Apple. Sin embargo, la tendencia es significativa. El 20% de los compradores de Motorola Razr dejaron Apple, lo que indica una creciente demanda de factores de forma premium alternativos. Samsung domina este espacio, con sus líneas Flip y Fold ahora en su séptima generación, mientras que Apple permanece ausente.

No se trata sólo de números; se trata de percepción. Los productos plegables se están normalizando, especialmente en mercados clave como Corea del Sur, donde Samsung tiene una influencia significativa. Retrasar la entrada permite a los rivales establecer dominio, lo que hace más difícil para Apple alterar el mercado más adelante. Los primeros usuarios podrían instalarse en el ecosistema Android antes de que Apple pueda ofrecer una alternativa convincente.

La paciencia estratégica de Apple

Históricamente, Apple ha esperado para ingresar a nuevos mercados hasta poder ofrecer un producto genuinamente competitivo. No inventaron los teléfonos inteligentes, las tabletas ni los relojes inteligentes, pero los perfeccionaron. Este enfoque ha demostrado ser exitoso, pero el mercado de los plegables está evolucionando rápidamente y esperar demasiado podría ser perjudicial.

La generación actual de dispositivos plegables, aunque ha mejorado, aún no ha ofrecido una experiencia revolucionaria. El hardware es decente, pero el soporte de software sigue fragmentado y pocos desarrolladores de Android optimizan el factor de forma único. Aquí es donde Apple podría sobresalir: aprovechando sus relaciones con los desarrolladores y el control del ecosistema para crear un iPhone plegable que sea más que una simple pantalla plegable.

La necesidad de innovación

El mayor problema con los dispositivos plegables actuales no es el hardware; es el software. En gran medida ejecutan Android estándar con pequeños ajustes en la interfaz de usuario, sin poder utilizar completamente el factor de forma plegable. Apple podría cambiar esto fomentando un ecosistema de desarrolladores dedicado, asegurando que las aplicaciones estén optimizadas para las capacidades únicas del dispositivo.

El autor sostiene que los dispositivos plegables actuales se sienten como productos “yo también”, que carecen del potencial transformador de tecnologías como la pantalla táctil. Apple tiene un historial de hacer que los productos existentes sean más útiles y emocionantes, y un iPhone plegable podría reavivar esa chispa. El objetivo no es sólo hacer un teléfono que se pliegue; es crear una nueva forma de interactuar con la tecnología móvil.

La fecha límite de 2026

Es probable que el mercado se mantenga estable en 2024 y 2025, pero Apple debe actuar para 2026. Este es el año en el que debe lanzar su iPhone plegable para no quedarse atrás. El autor espera que Apple ofrezca un producto innovador que realmente entusiasme a los consumidores, en lugar de simplemente agregar otra variación al panorama actual de teléfonos inteligentes.

Si Apple puede aprovechar su ecosistema y sus relaciones con los desarrolladores, tiene el potencial de redefinir la categoría plegable. La pregunta no es si Apple puede fabricar un iPhone plegable, sino si lo hará antes de que el mercado siga sin él.