Una controvertida aplicación móvil, Neon, que paga a los usuarios para que graben sus llamadas telefónicas para recibir capacitación en inteligencia artificial, ha anunciado que se relanzará a pesar de una importante violación de seguridad reciente. El fundador Alex Kiam envió un correo electrónico a los usuarios el martes, asegurándoles que las ganancias acumuladas se honrarían (con un bono adicional por paciencia) cuando se reanudara el servicio.

El modelo controvertido de la aplicación: Neon ganó popularidad al ofrecer incentivos financieros para las grabaciones de llamadas. Los usuarios pueden ganar hasta $30 diarios por llamadas regulares o 30 centavos por minuto cuando llaman a otros usuarios de Neon. El modelo de negocio de la aplicación se basa en la venta de datos de llamadas anónimos a empresas de inteligencia artificial deseosas de obtener muestras de voz del mundo real. Los datos recopilados se utilizan para perfeccionar los asistentes de voz, capturando matices (como el tiempo, las palabras de relleno y las emociones) que los datos de entrenamiento sintéticos a menudo pasan por alto.

Violación de seguridad y cierre temporal: La aplicación se vio obligada a desconectarse a finales de septiembre después de que TechCrunch revelara una falla que permitía el acceso no autorizado a las grabaciones de llamadas, transcripciones y metadatos de otros usuarios. Kiam confirmó la vulnerabilidad y desactivó temporalmente los servidores, prometiendo implementar medidas de seguridad adicionales. Los usuarios no pudieron retirar fondos temporalmente, aunque Kiam les aseguró que se preservarían las ganancias.

Preocupaciones legales y éticas: Neon opera en un área gris de la ley de privacidad. Los términos de servicio de la aplicación le otorgan amplios derechos para “vender, usar, alojar, almacenar, transferir” y mostrar públicamente grabaciones. Los expertos advierten que la legalidad de dichas grabaciones varía significativamente según la jurisdicción. Algunos estados (incluidos California, Florida y Maryland) requieren el consentimiento de todas las partes en una llamada, lo que significa que los usuarios de Neon podrían enfrentar repercusiones legales por grabaciones que no cumplan con las normas.

Privacidad de datos y capacitación en inteligencia artificial: Incluso si es anónimo, los expertos señalan que la inteligencia artificial podría potencialmente volver a identificar a las personas dentro de las grabaciones de llamadas. Valence Howden, experto en gobernanza de datos, explica que los modelos de IA pueden inferir detalles personales, incluso a partir de datos despojados. Esto genera preocupaciones sobre el cumplimiento de la aplicación con las normas de privacidad, particularmente en jurisdicciones con leyes de consentimiento más estrictas.

El riesgo para los usuarios: El asesor legal David Hoppe advierte que los términos de servicio de Neon no eximirán a los usuarios de responsabilidad. Grabar una llamada en una jurisdicción que requiere el consentimiento de dos partes sin informar a la otra parte podría dar lugar a cargos penales o demandas civiles. La estructura de incentivos de la aplicación (pagar a los usuarios por las grabaciones) no mitiga el riesgo legal.

Neon sigue estando disponible en iOS y Android, aunque sus calificaciones han disminuido debido a informes de usuarios sobre problemas de retiro de efectivo y acusaciones de estafa. El inminente relanzamiento de la aplicación subraya la tensión entre la monetización de datos y la privacidad, dejando a los usuarios sopesar las recompensas financieras con las posibles consecuencias legales y éticas.

El futuro de Neon sigue siendo incierto, pero una cosa está clara: el modelo de la aplicación trasciende los límites de la privacidad y el consentimiento, lo que obliga a los usuarios a navegar por un panorama legal complejo y, al mismo tiempo, se exponen potencialmente a riesgos.