OpenAI, el creador de ChatGPT, nombró al ex canciller del Reino Unido, George Osborne, director general y jefe de su iniciativa “OpenAI para países”. Esta medida señala un impulso estratégico para integrar la inteligencia artificial en las operaciones gubernamentales a nivel mundial, con un enfoque declarado en los “valores democráticos”.
El papel de Osborne y las ambiciones de OpenAI
Osborne, quien se desempeñó como Ministro de Hacienda de 2010 a 2016, liderará el compromiso de la firma con los gobiernos de todo el mundo. Describió a OpenAI como “la empresa más interesante y prometedora del mundo en este momento”, lo que indica su confianza en la trayectoria de la empresa.
La iniciativa “OpenAI para los países” tiene como objetivo ayudar a las sociedades a beneficiarse de la IA garantizando al mismo tiempo su desarrollo responsable. Esto incluye la ampliación del proyecto “Stargate”, de 500.000 millones de dólares, un plan para construir centros de datos de inteligencia artificial fuera de Estados Unidos. El objetivo es establecer una infraestructura global de IA alineada con la apertura, el estado de derecho y el empoderamiento individual.
Tendencia de políticos que se unen a la tecnología
La medida de Osborne sigue un patrón de políticos británicos de alto perfil que se unen a empresas tecnológicas estadounidenses. Sir Nick Clegg, exviceprimer ministro, se unió a Meta (anteriormente Facebook) en 2018. Esta tendencia sugiere una creciente convergencia entre el liderazgo político y tecnológico, en la que exfuncionarios aprovechan su experiencia en nuevos roles.
Contexto competitivo de OpenAI
La contratación llega en un momento crítico para OpenAI. El director ejecutivo, Sam Altman, describió recientemente que la empresa enfrenta una situación de “código rojo” debido a la creciente competencia de rivales como Google Gemini. Se espera que la experiencia de Osborne en la navegación por paisajes políticos complejos impulse los esfuerzos de expansión de OpenAI.
Conclusiones clave
El nombramiento de Osborne subraya la creciente importancia de las asociaciones gubernamentales en el sector de la IA. Su experiencia en regulación financiera y asuntos internacionales será fundamental a medida que OpenAI busca influir en la política global de IA. El enfoque de la iniciativa en los “valores democráticos” plantea interrogantes sobre cómo se definirán e implementarán estos principios en los diferentes sistemas políticos.
La medida pone de relieve una tendencia creciente de las empresas de tecnología a cortejar activamente a figuras políticas para ganar influencia en las esferas regulatoria y política. Esta dinámica probablemente dará forma al futuro de la gobernanza de la IA en todo el mundo.
























