Travis Kalanick, el controvertido cofundador de Uber, está lanzando una nueva empresa de robótica llamada Atoms. La empresa pretende revolucionar los sectores de alimentación, minería y transporte con robots especializados, no diseños humanoides. Esto marca el regreso de Kalanick al espacio de la automatización después de una turbulenta salida de Uber, donde anteriormente encabezó una división de vehículos autónomos.
De cocinas fantasma a robots industriales
Los átomos no son del todo nuevos. Kalanick está integrando su actual empresa de cocinas fantasma, CloudKitchens, en la empresa. La idea central es construir una “distancia entre ejes” estandarizada para robots, adaptándolos a tareas industriales específicas. Este enfoque evita la complejidad de los robots humanoides y se centra en la eficiencia en sectores de alta demanda. Kalanick enfatizó que pretende dominar el segmento industrial de la robótica.
Adquisición de Pronto: Enfoque Minero e Industrial
Para reforzar sus capacidades mineras, Atoms está a punto de adquirir Pronto, una startup de vehículos autónomos fundada por el ex colega de Kalanick en Uber, Anthony Levandowski. Kalanick ya ha sido el mayor inversor en Pronto. Esta medida indica una clara intención de apuntar a los entornos accidentados y de alto riesgo de los sitios mineros e industriales. La compañía no se compromete con respecto a las aplicaciones de transporte personal en este momento, aunque Kalanick reconoció el potencial una vez que se domine el movimiento físico.
La historia de Kalanick con la tecnología de conducción autónoma
La historia de Kalanick en el espacio de la conducción autónoma está empañada por batallas legales y controversias. Anteriormente robó furtivamente a Anthony Levandowski de Google, lo que llevó a una demanda de secreto comercial de alto perfil resuelta con Waymo. Levandowski luego enfrentaría cargos criminales y cumpliría condena en prisión por su papel en el asunto, solo para recibir el perdón del presidente Trump. El propio programa de conducción autónoma de Uber enfrentó una nueva tragedia con un accidente mortal de peatón en 2018 antes de venderse por completo en 2020.
Un segundo intento de automatización agresiva
Informes recientes sugieren que Kalanick también podría haber explorado la posibilidad de adquirir la filial estadounidense de la empresa china de vehículos autónomos Pony AI, aunque, según se informa, esas conversaciones se estancaron. Kalanick ha expresado públicamente su pesar por la decisión de Uber de abandonar el desarrollo de vehículos autónomos. Su ambición sigue siendo clara: pretende superar a Waymo en el despliegue agresivo de tecnología de conducción autónoma, potencialmente con el respaldo de la propia Uber.
Esta empresa representa un intento audaz de Kalanick de recuperar su posición a la vanguardia de la tecnología disruptiva. El éxito de Atoms dependerá de si puede evitar los obstáculos de sus esfuerzos anteriores mientras ejecuta una estrategia clara de automatización industrial.

























